C ada vez es más común ver cómo en nuestra sociedad, y especialmente en las nuevas generaciones, se va instaurando con más fuerza la festividad de Halloween. Una celebración que, lejos de ser propia de nuestra cultura, eclipsa nuestras costumbres y tradiciones y viene cargada de un alto componente comercial. Si bien es cierto que compartimos ciertos aspectos con dicha celebración norteamericana, ya que se trata de una festividad de procedencia celta, en Aragón siempre ha existido la tradicional Nueit d´animas o Nueit d´almetas , que es castellano significa Noche de Almas. Una fiesta en la que el velo que separa el mundo de los vivos y el de los muertos se deshace y nos permite comunicarnos con nuestros antepasados. En la tradición aragonesa, se contaba que, cada del 31 de octubre, las almetas o ánimas vagaban perdidas por el mundo de los vivos buscando el descanso eterno. Y aunque las calabazas parezcan un producto de norteamericano, nuestros antepasados va...